HISTORIA DE MI GENERACIÓN. 20

Agosto 1972

Con motivo de mi vigésimo cumpleaños, mis padres decidieron venir a pasar unos días conmigo en un viaje que les llevó a descubrir a un hijo al que casi no reconocían. Hice unas atropelladas presentaciones a medias entre inglés y español sin saber en calidad de qué presentarles a Marita, aunque quedó meridianamente claro a la hora de irse a la cama.

A la mañana siguiente los morros de mi señora madre la precedían varios centímetros. Conociéndola, sabía que se avecinaba tormenta, pero fue mi padre quien me lo preguntó: Pero, ¿es que tú y esa muchacha os acostáis juntos?. A lo que respondí con un lacónico sí.

Al día siguiente me ordenaron sacarles los billetes de vuelta.

Eliseo vino a pasar sus días de permiso con nosotros y nos hizo salir de la burbuja y centrarnos en la creación y ensayo de los temas del segundo álbum.

Venía más serio y circunspecto, cargado de composiciones nuevas que nos fue mostrando, y se quedó sorprendido ante la evolución musical y personal del grupo, ésta no muy gratamente -creo-, pero durante el tiempo que compartió con nosotros aquella especie de comuna hippy en que se había convertido Mi Generación, se relajó, se amoldó a las costumbres de la casa, y en definitiva, acabó pasándolo muy bien con nosotros y nuestra nueva manera de vivir.

Muchas noches teníamos jam con algún músico que se presentaba provisto de una flauta o una guitarra a ver si podía tocar con nosotros. Algunos eran francamente buenos.

Uno que se hizo habitual era Miguel Ángel Núñez, el guitarrista de Tapiman, con quien habíamos entablado gran amistad desde que nos conocimos en el estudio, cuando participamos como cantantes de sesión en su primer y único disco y que vendría a visitarnos varias veces durante aquel verano.

Acid Blues con M. Ángel Núñez

Las tormentas de finales de Septiembre no presagiaban nada bueno: el final de la temporada y, con él, el final de mi primer gran amor. Mi chica decidió no seguirnos a Barcelona y me abandonó.

El 14 de Octubre no hacía tanto calor, ni el sol estaba tan alto en el cielo aquella mañana, pero con la incomparable luz de Ibiza que hacía inimaginable que estuviéramos ya en pleno otoño, cargamos el equipo en un furgón. Mi Mobylette se iba conmigo; los demás habían vendido las suyas argumentando que serían innecesarias y hasta peligrosas en la ciudad, pero para mí se había vuelto imprescindible. Creo que todos sentíamos -y yo más que nadie- tristeza y miedo por abandonar este paraíso.

Embarcamos al atardecer en otro de aquellos viejos buques y estuvimos en la cantina de la cubierta hasta que cerró.

Por la mañana nos despertamos entrando ya en el puerto, miré por el portillo del camarote y el exterior parecía gris y brumoso. Me vestí sin ganas y al salir a cubierta el deprimente espectáculo me pareció producto de la resaca. El sucio edificio de Aduanas, la estatua de Colón surgiendo de la bruma, y lo peor: las irisaciones del agua que surcábamos en nuestra inexorable aproximación al muelle que delataban el aceite que flotaba sobre ella. Agua tan distinta de la de Ibiza, clara y diáfana, que invitaba a zambullirse. Se me escaparon unas lágrimas al ver aquel panorama que antes tanto amé y ahora me resultaba tan desolador.

La pesada puerta del local de la calle Rull crujió y chirrió tras los meses en que no había sido abierta, regañándonos como una madre. El regreso al hogar.

Arrinconamos el equipo en cualquier lugar. No lo íbamos a necesitar durante largo tiempo, pues no teníamos ni una sola actuación prevista hasta el 17 de Diciembre en la sala Holiday de Bilbao, la semana anterior a Navidad, y ni siquiera sabíamos si íbamos a poder cumplir aquel lejano y solitario contrato por falta de personal, ya que se avecinaba la peor desbandada que sufriría Mi Generación en toda su existencia. A saber:

Eliseo llevaba exactamente un año de mili y aún le faltaban, por lo tanto, tres o cuatro meses para licenciarse.

Xavier, que ya debería haber ingresado en Julio en la Marina, finalmente había obtenido prórroga hasta final de Octubre.

Y por último, Toni se tendría que incorporar a filas en Marzo.

Si a todo eso le añadimos que Paco volvió a Terrassa, en parte, para alejarse de los malos recuerdos que el entorno de nuestro local le traía del fracaso de su breve matrimonio y recibir el apoyo familiar, que siempre tendía a captarle para la empresa, y que yo no estaba para nadie, con el corazón roto y demasiado ocupado lamiendo mis propias heridas para que me importase siquiera estar vivo o muerto, tan sólo se puede atribuir a un milagro que la grabación del segundo álbum se llevara a cabo. Y sin embargo lo hicimos.

EL SEGUNDO L. P.

En las dos semanas que mediaban entre nuestro regreso y la marcha de Xavier, se tuvo que dar la benevolencia de algún oficial para que Eliseo disfrutase de un permiso para venir a grabar. Nadie de nosotros recuerda exactamente cómo, pero grabamos un álbum entero en menos de dos semanas.

Los temas eran muy filosóficos; muy de relatar las propias experiencias de modo poético, pero bastante amargo y hasta pesimista. Había sido un año de descubrimientos: desde el paraíso de Ibiza, hasta el secreto del éxito que se custodiaba en los infiernos de lujosos despachos de Madrid; el amor y el desamor que todos vivimos con mayor o menor intensidad aquel verano, pero en cualquier caso, mucha más que nunca antes. Todo ello pasado por el tamiz de la luz a la puesta de sol en el apartamento frente al mar, y aderezado con un toque lisérgico, dio como resultado: “El Pescador”, un trabajo exhaustivo de composición por parte sobre todo de los de siempre, acreedor de arreglos dignos y elaborados, demasiado elaborados para grabarlos con aquella premura de tiempo y sin haber podido ensayarlos suficientemente por la ausencia de Eliseo.

“El Pescador” traía en sus redes:

La aldea”, una brillante introducción guitarrística de Javier, en la que participaron Toni y Eliseo también a la guitarra, creando lo que podía recordar el bullicio de una alegre aldea.

El amor no llega”, un tema compuesto e interpretado íntegramente por mí en un profundo estado de depresión en los días posteriores al abandono de Marita, y hecho a toda prisa para poder colaborar en el disco, cargado de los tópicos armónicos de los que siempre andaba huyendo, y del que me avergonzaba. Sin embargo, fue generosamente incluido por mis compañeros como segundo tema de la cara A.

El pescador”. Aquí empezaba realmente la historia de nuestras historias entrelazadas. Con este tema, Eliseo, sin habérselo propuesto, me convertía en el protagonista y hacía que mi solitario lamento de amante abandonado, cobrase un sentido menos particular y más místico, que incluso induce a pensar en el apóstol  Pedro, Jesucristo, y la fundación de su Iglesia, aunque tampoco creo que fuera esa precisamente su intención. La frase clave -tan explícita como ambigua-: “Llévame y dame a los hombres”. Y al final, resultaba que el pescador era yo, honor éste harto inmerecido.

El amor dijo”. Paco, se estrenaba como compositor, y aunque la canción iba dirigida a su ya ex esposa, tras un fugaz matrimonio de una semana, el hecho de que los primeros versos fuesen “Toma mi mano y ven por la orilla, deja tu barca y pon tu semilla”, también la hacían encajar en la trama marítimo-religiosa de “El pescador”. Tanto su tema como el mío estaban marcados por nuestras amargas experiencias amorosas (“Se fiel, no cruel” -dice Paco-) y eran canciones sinceras y desgarradas, pero para mí, no estaban a la altura de las demás.

Siempre habrá un lugar”. Otra de las maravillosas baladas de Toni en las que primaba su espíritu generoso.

“Mi casa construiré

y en ella albergaré

a quien quiera compartir

mi pan y su razón,

sin ninguna condición;

quizás sea feliz.

En ella guardaré

lo que quede de lo que ofrecí,

si hay algo para mí.

Allí se quedará

quien mi senda continuará,

si tengo que marchar.”

Es tan bello, que se me eriza el vello. Perdón por la chorrada, Toni.

Al partir” era el segundo lamento de Javier por el mismo motivo, la marcha a la “mili”. La vez anterior fue por su hermano, pero esta vez la cosa iba en serio y le tocaba a él. Siempre me ha emocionado su frase “Porque yo soy parte de ellos, y ellos lo son de mí.” Gracias Xavi, yo también te quiero.

Evasión”. Según mi propia visión, este tema de Eliseo también habla de ese tiempo estéril que era la “mili”, pero desde dentro. El deseo de liberarse se queda forzosamente en una evasión mental: “Largo es el camino por donde transitan mentes dormidas”… “Bosques de recuerdos llenando sus ojos de libertad”… Incluso la coda “Pero el viento sopla fuerte y te ayuda a caminar” parece referirse al persistente Cierzo de Zaragoza, que era su prisión durante ese tiempo nefasto. Aunque en el fondo no tiene nada que ver, no puedo evitar que me traiga suaves resonancias de “Guinnevere” de Crosby y Nash, pero creo que es incluso mejor.

A dónde voy”. Aunque originalmente no había sido compuesto para “El pescador”, era uno de esos sing-alongs que de vez en cuando se le ocurrían a Toni, bastó con un leve retoque en un verso que decía “Llegó la mañana, y con ella el sol” para cambiarlo por “Llegó la mañana y le dijo: Pescador” para que quedara perfectamente integrado en el conjunto de la obra, y de paso fuera un perfecto y optimista colofón para la cara A, que te dejaba un buen sabor de boca y ganas de seguir escuchando la cara B. Nuevamente debo decir que hubiera sido un número uno de haber caído en buenas manos.

Gentes”. La cara B también la inauguraba Toni con otro de sus habituales himnos de mensaje profundo y vocación universal. Larguísimo poema en el que yo también colaboré con algunos versos, entre los que se hallaba la primera frase que nos fue suprimida por la Censura: “La fuerza de la Ley es ley de fuerza, y cuanta más, mejor”, convenientemente aderezada ésta con una sirena policial de fondo. No puedo evitar sentirme orgulloso de este tipo de gamberradas, aunque reconozco que nos resultaban comercialmente nefastas.

La Suite”. Ingente obra de Eliseo dividida en tres partes o movimientos, de los cuales, el segundo, efectivamente tiene mucho movimiento. Esta declaración de amor universal, parecía de entre todas las composiciones que integraban el álbum, la más inspirada en fundamentos lisérgicos, de los que Eliseo, sin embargo, había estado completamente aislado en su sórdido ámbito militar. El genial Eliseo ya dominaba sin duda el arte de componer y arreglar, y se notaba durante el cuarto de hora nada aburrido que duraba.

Conócete a ti mismo”. Otro tema desgarrador de Javier, solemne como la inscripción de los Siete Sabios en el frontispicio del templo de Delfos: “GNOSTI TE AUTVM”, en latín“NOSCE TE IPSUM”, en la que se había inspirado.

Mis versos favoritos: “La ignorancia no me gusta, pero da felicidad”, y los que mejor definen a Javier:

“Me preguntas cómo puedo ser así

¿Cómo puedes tú no serlo,

te pregunto yo a ti?”.

Y con ese filosófico broche de oro, terminaba nuestro segundo álbum.

Miguel Casas y Toni - Estudios Gema

Esta vez cada uno se escribió sus propias letras -excepto mi pequeña participación en “Gentes”-, dejando a un lado de momento a las tradicionales colaboraciones entre Eliseo y yo. Todas eran muy íntimas y sentidas, y realmente, sólo podía haberlas escrito el mismo autor de la música.

Toni, que siempre fue el pegamento que mantiene unida a Mi Generación, creó a posteriori una leyenda, a modo de inteligente prólogo, que daba coherencia a la obra, argumentándola y convirtiéndola en una especie de ópera. Nuestra ópera.

“Mucho antes o después de nuestra existencia, hubo un PESCADOR que simplemente vivía tratando de recordar las palabras de AMOR que un día aprendió, pero éstas no llegaban a Él, hasta que un día el AMOR fue a buscarlo.

Le dijo que detrás del mar estaban los caminos que le conducirían a los demás hombres. Le dijo: “YO ESTARÉ EN TI, Y SEREMOS LA MISMA PERSONA”.

El PESCADOR sabía que, allí donde fuese con AMOR, tendría un lugar para Él, pero dudó, porque tendría que dejar su casa y a los que en ella habitaban, pidió ayuda al AMOR, y éste le dijo que, aunque estuviese muy lejos, siempre estaría allí adonde un día perteneció, y que el viento soplando fuerte le ayudaría, y le daría fuerzas para seguir caminando.

Y el PESCADOR, comprendió entonces sus palabras y se marchó a ofrecer el AMOR a los demás hombres.

No tenía camino o destino señalado, pero se fue porque sabía que en algún lugar del mundo, alguien le estaría esperando.”

MI GENERACIÓN.

(Continuará…)

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2 comentarios to “HISTORIA DE MI GENERACIÓN. 20”

  1. enric Says:

    donde conseguir el disco ?

    • ppzappa Says:

      Hola, Enric.
      El disco ha estado a la venta una temporada en la tienda de Wah-Wah Records: Riera Baixa, 14 -08001 Barcelona http://www.wah-wahsupersonic.com
      Pero me temo que está agotado. De todas formas, sé que se consigue en Internet (E-Bay y similares).
      Si no lo consigues, vuelve a ponerte en contacto conmigo a través del blog, y algo haremos.
      Gracias por tu interés y un saludo.

      pepe zappa

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